Entre pantallazos azules anda la cosa… Llevo semanas, por no decir meses, con el ordenador pa’Tudela o quizá pa’China… Que más que un ordenador eso parece un jarrón oriental adornando mi mesa de escritorio. Del fijo al portátil… Y como no, el portatil lo conecto a internet y plof… No aguanta más que un “hola” en el messenger y finito. Bueno, voy a ser sincera, sólo me hace “plof” cuando entro a ver el correo a yahoo.

Pero entre pantallazo azul, maldiciones, perdida de archivos y demás suplicios que integran mi vida informática, el mundo sigue igual o tan malo como siempre. O quizá no debieramos hablar sobre maldad sino de perversidad. Señor, cómo andamos… Lo que no sé aun cómo podemos seguir vivos entre tanta basura. No soy pesimista, sólo realista, aunque como ya sabéis aquellos que me conocéis, no hay fatalidad que no se pueda solucionar con un buen debate y un par de cañitas.

Sin embargo, y sobre todo últimamente, me planteo si al mundo no le vendría bien en ocasiones que tuviera pantallazos azules para identificar de una vez lo que funciona mal y arreglarlo.

Indignada estoy con los últimos casos de violaciones- secuestros filiales, asesinatos de mujeres, asfixia de niños y un largo etc. que nos hace ver normales situaciones que hace unos años repugnábamos y se nos hacía tan difícil escuchar. Hoy es el día en el que escuchamos tales noticias y la gente no reacciona; es otra noticia, otro suceso como los miles que suceden en el mundo.

Viene una crisis, y como nada. Nos hundimos. Pero tranquilidad. Siempre tendremos Estados Unidos como reflejo de lo que no hay que hacer… ¿o no? ¿Somos un espejo ya de la (in)cultura estadounidense? ¿O somos alienaciones de una cultura que hasta ahora se creía madre de la sabiduría, de la conciliación y del humanismo? ¿Será que detrás de la perfección de la bella Europa, tan experta en hechos bélicos y de sacar lo mejor de sí en épocas de hambruna, haya un trauma desarrollado durante tantos años de cambios y de perfeccionamiento? ¿Se habrá destapado, en este siglo XXI por fin, la caja de Pandora?

Espero que dentro de unos años no caigamos en la cuenta que nuestra Europa no fue “raptada”  por las circunstancias del momento, sino que quizá Europa desde que nació poseía una serie de malformaciones que han ido evolucionando para convertirse en un “Dr. Jeckill y Mr. Hide” mundial.