¡Ke patsa! ¡Buenoooo! ¡Viva la cultura! El pasado fin de semana la Viki y servidora realizamos una ruta cultural que iba desde Arellano hasta Tricio (Tritium Magalum :P). jejeje, bueno, me lo pasé como una niña,
sobre todo en el yacimiento de Arellano, que además de encontrarme con una aparición mariana tengo que admitir que se lo han montado de una manera muy bonita y entretenida el famoso yacimiento de la Villa de las Musas.
Sin saber si iba a estar abierto o no este yacimiento como nos cogía de paso para ir a Logroño, decidimos pasar y tentar a la suerte. Y así pudimos ver la impresionante estructura que ha montado el Gobierno de Navarra para salvaguardar el patrimonio que hay dentro. Los mosaicos son impresionantes y qué decir tengo del espacio donde se practicaba el Taurobolio. Una visita imprevista pero muy interesante y que os la recomiendo si os acercáis a Tierra Estella.
Posteriormente, y tras dejar la Play de mi primo en Logroño, nos encaminamos a Nájera donde revisité el monasterio de Santa María la Real de Nájera y pudimos admirar el Panteón Real donde están enterrados los personajes de dos dinastias diferentes: la Jimena (Nájera- Pamplona, 918 y 1076) y la dinastía del Rey García Ramírez el Restaurador. Anteriormente ya había estado cuando asistí a los encuentros internacionales de Nájera hace unos años, sin embargo éste es uno de los lugares que nunca me aburriré de visitar, además de lo especial que resulta Nájera en sí y lo tranquila que es para pasar el día.
Ya en Nájera decidimos pasarnos por la Basílica de Santa María de Arcos en Tricio, monumento más antiguo conservado en la Rioja, con la particularidad de estar construidos con materiales procedentes de la antigua Tritium. Es precioso y espero que cuando lo abran podamos volver para visitarlos mejor. Era realmente
espectacular.
Como se nos hacía tarde decidimos volver hacia Lerin, pero por el camino paramos en Viana. Hacía tiempo que no pasaba por ese hermoso pueblo y la verdad me quedé con ganas de ver más. Sin embargo, y mi queja viene aquí, la oficina de turismo los sábados por la tarde cierran y no pudimos pedir información para visitar mejor el pueblo. Nos quedamos con las ganas y no dudo que volveremos otra vez, aunque sea para echarnos unos cacharros más tranquilas.
Eso sí, en un ramalazo pasajero de locura nos dio por ir al Hipogeo de Longar, a pesar de que las nubes amenazaban lluvia para esas horas de la tarde. Allá nos fuimos con mi super todoterreno (el Fiat Marea de siempre), sin miedo a que se nos quedase en cualquier “peazo” de charcos que nos encontramos por el camino atascado. Más de una vez oré a quien me escuchase para que no se nos quedara el coche en una de esas balsas que encontramos por el camino. Pero tranquilidad, salimos sanas y salvas.
Tras tantas aventuras y viajes, había que resarcir el alma, que ya cansa a esas horas pedía buen comer y mejor beber. De esta manera y tras una fantástica ducha y acicalarnos para la gran noche que nos esperaba, nos encaminamos hacia el Borrasco (restaurante de Lerín) a comer suculentos manjares.
En definitiva y sin contar los hechos acaecidos más allá de las 00.00 de la noche, el día y la noche fueron magníficos en nuestra vuelta a Lerín. Nos lo pasamos muy bien y aprovechamos el día como nunca lo habíamos hecho anteriormente. Cierto es que el domingo no había forma de levantarse de la cama, en fin, no tenemos remedio. Los bailes y las canciones dieron paso a un amanecer lleno de ímpetu y ganas de pasar un fin de semana como aquel. Pronto llegará el día… y es que Eurovisión está encima y como siempre, o como solemos hacer habitualmente, toca Operación Triunfo en Lerin. Ya estamos afinando para ese día, entretanto compañeros os saludo y ¡hasta pronto!

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