Led Zeppelin vuelven a los escenarios. Tras casi 30 años de inactividad musical, tras la muerte del batería John Bonham, los Zep vuelven con un concierto en Londres del que las entradas se han vendido a ni más ni menos que a 183 €.

Volver a ver a Page y a Plant en el escenario será como fue ver a Ozzy encima del escenario años atrás en el Ozzfest que se celebró en Donostia (gruuuuuuu, aun se me cae la babillaaaa, allí vi por primera vez a Max Cavalera, aunque ya en Soulfly).

Esperemos que no sea un fiasco para los que vayan a asistir a ese concierto. Ya tenemos suficientes casos en los que se debe reconocer que una retirada a tiempo hubiese sido una victoria, sobre todo en el panorama del “metal”. Y ahora no penséis en Metallica, que bien que tocaron la última vez en Bilbo; jejeje, aunque debo reconocer nuevamente que sus últimas producciones se las podían haber ahorrado. Sin embargo, Metallica aun no ha perdido lo que otros grupos sí han perdido: la contundencia sobre el escenario; el directo de sus canciones; la intensidad y sensaciones que transmiten. Es Metallica. Por otro lado tenemos a Axl Rose, que en un mal intento de resucitar a los “Gansos Rosas”, le salió el tiro por la culata y los conciertos que dio por Alemania tengo entendido que fueron unos fiascos.

A ver cómo les sale el revival ;)